Quienes nos hemos reunido en este encuentro somos habitantes de diversas comunidades de los estados de Puebla y Tlaxcala. Durante siglos, nuestras comunidades y pueblos han resistido, sembrado y cultivado estas tierras, compartiendo el maíz, el pan de fiesta, el mole y el pulque. Nuestras abuelas y abuelos, y las personas más ancianas que hoy estamos presentes en este encuentro, vimos nuestro territorio con vida. Hoy, con dolor, lo vemos sacrificado y devastado socioambientalmente como consecuencia de un modelo económico que cosifica, mercantiliza y privilegia la ganancia por encima de todas las formas de la vida.
Nuestras cuencas iniciaron su proceso de devastación a partir de la instalación de dos empresas: Pemex y Volkswagen entre 1962 y 1965, agudizándose con el TLCAN hoy T-MEC. Esto ha generado la instalación de una serie de empresas proveedoras integradas a sus cadenas de suministro que, con el paso del tiempo y ante la falta de regulación ambiental, han convertido a nuestros territorios de Puebla y Tlaxcala en un infierno ambiental y una zona de sacrificio, generando no solo la contaminación del agua, suelo y aire, sino también un impacto negativo en la salud y la vida.
Un análisis del Mtro. Samuel Rosado Zaidi indica que en la Cuenca del Alto Atoyac (CAA) existen 22 mil 235 empresas manufactureras; el Dr. Omar Arellano señala que, como resultado de ello, en los ríos Atoyac y Zahuapan existen al menos 112 contaminantes, y la norma correspondiente apenas regula la presencia de 22 sustancias y parámetros. Por su parte, la Recomendación 10/2017 de la CNDH reconoció que existe un “estrecho vínculo entre la calidad del medio ambiente, el saneamiento y la salud que, a su vez, están relacionados con el disfrute de diversos DDHH como a la vida, la salud, la alimentación y el acceso a la información entre otros”.
Lo anterior resulta en hechos graves como el que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) analizados por el Mtro. Samuel Rosado Zaidi, entre 2015 y 2019, fallecieron en la Cuenca 17 mil 589 personas de neoplasia maligna, cáncer de colon, cánceres relacionados con la sangre o neoplasias relacionadas de los órganos genitales femeninos. Si a las anteriores se agregan las defunciones por abortos espontáneos e insuficiencia renal, tenemos que la frecuencia de estas muertes es de una persona cada 2.5 horas.
A pesar de la grave crisis de salud y ambiental que enfrenta la región, y del compromiso declarado por el Gobierno Federal para “rescatar” los tres ríos más contaminados del país, así como de la existencia del Plan de Saneamiento del río Atoyac en la región Puebla-Tlaxcala, continúan impulsándose proyectos industriales y gubernamentales que agudizan la devastación socioambiental y agravan las afectaciones en nuestras comunidades. A continuación, mencionamos estos proyectos, así como las problemáticas que existen en nuestras comunidades:
- La construcción de obras como la Ciudad Administrativa y la Ciudad del Entretenimiento, cuyas aguas residuales serán vertidas en los afluentes de las comunidades, comprometiendo la salud de la población, el medio ambiente y la economía local. Y también el intento de imposición del proyecto Ciudad de la Juventud en lo que hoy es el Parque de la Juventud, devastando el Área Natural Protegida Parque Nacional Xicohténcatl.
- El vertido continuo de aguas residuales municipales e industriales sin tratamiento desde los municipios de Tlaxcala, Tepeyanco y Xiloxoxtla hacia barrancas conectadas con la laguna de Acuitlapilco, lo que ha propiciado la degradación estructural del ecosistema lacustre y sus afluentes. Además de desazolves mal ejecutados, tala injustificada, mal manejo de patógenos y parásitos, remoción de flora nativa, introducción de especies invasoras, ocupación de la zona federal, cambio de uso de suelo y desarrollo de obras públicas y actividades económicas sin permisos ambientales.
- La concentración de desechos en los vertederos de Nanacamilpa y Atlangatepec. Ambos sitios reducen cada día su vida útil. El modelo tradicional de recolección, traslado y disposición final ha alcanzado su límite. A la par, el intento de imposición del PODECIBI en la comunidad de San Pedro Ecatepec del municipio de Atlangatepec y también en el municipio de San José Chiapa en el estado de Puebla.
- El impulso de un Plan que no lleva a un saneamiento real de la Cuenca del Alto Atoyac ni al control de las sustancias tóxicas industriales, que son la principal causa de la devastación. Preocupan las continuas convocatorias de las instituciones gubernamentales dirigidas a la población para recolectar basura en la ribera del río Atoyac – Zahuapan, exponiéndola a contaminantes altamente peligrosos y tóxicos.
- La creación de los llamados “Espacios de Cultura del Agua”, creados por la Comisión Nacional del Agua en coordinación con la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del estado de Tlaxcala, los cuales no visibilizan la responsabilidad industrial y trasladan al ámbito virtual la relación que las comunidades deberíamos establecer con nuestros espacios naturales aún sanos, como la montaña, los nacimientos de agua, riachuelos y bosques existentes en la Cuenca.
- La imposición sistemática de proyectos que afectan los espacios de convivencia comunitarios, como es el intento de construcción de infraestructura del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en lo que hoy son los campos deportivos de las comunidades nahuas de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe, del municipio de Chiautempan pasando por encima de los acuerdos comunitarios y sus sistemas normativos internos, es decir los derechos colectivos.
- La problemática ambiental en la Matlalcuéyetl: falta de regulación en las construcciones y prohibición de venta para desarrollo inmobiliario, tala clandestina y extracción de piedra, tepetate y arena de las barrancas. Además, sigue el intento de imposición del Ecoparque Tlalli Malinche impulsado por el gobierno de Puebla que insiste en utilizar 60 hectáreas, afectando la flora y la fauna de ese espacio, así como la cultura de las comunidades que viven en la región.
- En Calpulalpan se mantiene la amenaza de construcción de un Libramiento privado (autopista) que generaría pérdida de espacios de cultivo, siembra, biodiversidad, recarga de agua, empleos (directos e indirectos) y la amenaza a la existencia de las luciérnagas en la región, que forman parte del ecosistema bosque.
- La implementación de los Programas de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano que se están buscando aprobar en diversos municipios, sin una consulta ciudadana real y vinculante para su elaboración y aprobación. Los anteproyectos que hasta este momento se han realizado y presentado públicamente, como es el caso del municipio de Tlaxcala, presentan contradicciones preocupantes: mientras el diagnóstico del programa reconoce una crisis ambiental y de salud, las propuestas de uso de suelo avanzan en sentido contrario.
Estos proyectos se imponen desde la falta de transparencia o reserva de la información, la división comunitaria y la manipulación de las asambleas, el control de las autoridades municipales y de comunidad; privilegiando los intereses empresariales, criminalizando la protesta social, impulsando campañas mediáticas de descalificación, encarcelando líderes, acosando a la población, manteniendo presencia policial y reprimiendo.
Señalamos la omisión y la responsabilidad del ejecutivo federal, de los gobiernos de los estados de Puebla y Tlaxcala, y de los gobiernos municipales donde se imponen estos proyectos, así como la omisión y colusión del poder legislativo y judicial. En particular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales e instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Comisión Nacional del Agua, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.
Reivindicando nuestros derechos establecidos en el marco normativo estatal, nacional e internacional, las personas y colectivos que participamos en este encuentro demandamos al gobierno en sus diferentes niveles:
- Dejar de simular el saneamiento integral de las cuencas correspondientes a la región Puebla y Tlaxcala, y dejar de hacer un despilfarro del erario público.
- Garantizar que las industrias y empresas traten internamente sus aguas residuales teniendo como criterio la eliminación de las más de 100 sustancias tóxicas que se han detectado en la Cuenca del Alto Atoyac; además de obligarlas a dejar de arrojar tóxicos a nuestros cuerpos de agua, suelos y al aire.
- Activar las plantas de tratamiento existentes en las cuencas de la región Puebla – Tlaxcala para el tratamiento exclusivo de aguas residuales municipales, lo cual implica evitar que cualquier empresa o industria se conecte a la red de drenaje municipal. Las aguas tratadas deben tener como fin principal el ser devueltas a sus cauces y ecosistemas naturales y no a la producción agroindustrial. Generar programas que promuevan la implementación de alternativas en el tratamiento y uso adecuado del agua como son los baños secos, sistemas de tratamiento de agua residuales en las viviendas y la captación de agua de lluvia.
- La creación de programas municipales con participación ciudadana para la prevención y gestión integral de los residuos sólidos, acompañados de los reglamentos correspondientes. Estos instrumentos constituyen mecanismos para reconocer la problemática de residuos en cada espacio local y, al mismo tiempo, herramientas de decisión colectiva que permiten avanzar hacia la recuperación y el aprovechamiento de los residuos desde la ciudadanía y comunidades. Los municipios no deben ser omisos ante su responsabilidad constitucional para el manejo de residuos sólidos urbanos y, por supuesto, sin privatizaciones.
- Cancelar los proyectos PODECIBI que se pretenden instalar en San Pedro Ecatepec en el estado de Tlaxcala y en San José Chiapa, en el estado de Puebla, así como el PODECOBI en esta última comunidad.
- Decretar a la Laguna de Acuitlapilco y sus afluentes como Área Natural Protegida federal en la categoría de “Santuario”, con un Programa de Manejo verdaderamente participativo, fincando responsabilidades a los titulares de la Secretaría de Medio Ambiente, la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente de Tlaxcala y demás instituciones estatales y federales por acción y/u omisión, y reparar el daño generado a este espacio, integrando el conocimiento científico con el conocimiento tradicional-comunitario de la región y dejar de considerarla un espacio eco-turístico.
- Respetar la decisión de las comunidades nahuas de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe en el municipio de Chiautempan, respecto a conservar la existencia de sus campos deportivos y no utilizar los terrenos para otro fin, como fue la voluntad de las Asambleas Generales de las comunidades.
- La implementación de programas integrales y de seguimiento que frenen la tala ilegal, proyectos inmobiliarios y la extracción de recursos pétreos en la montaña Matlalcuéyetl.
- Respeto a los núcleos agrarios como dueños y poseedores de su riqueza biocultural, así como las decisiones de su asamblea.
- La cancelación definitiva de los proyectos Ciudad de la Juventud y el Libramiento Calpulalpan (y, por el contrario, exigimos la ampliación de 12 km de la carretera federal a 4 carriles) esto en el estado de Tlaxcala; así como la cancelación del Cablebús y el Ecoparque Tlalli Malinche en el estado de Puebla.
- Detener los programas públicos que generan turistificación, incluyendo el eco-turismo; pues degrada los territorios, los mercantiliza y prostituye la cultura.
- La elaboración transparente y con participación ciudadana de los Programas de Ordenamiento Territorial que se están desarrollando, con un enfoque congruente entre el diagnóstico ambiental y las propuestas de uso de suelo, la protección de zonas de recarga hídrica, cuerpos de agua y áreas naturales.
- Detener la criminalización, el acoso, la represión y las amenazas a las personas y comunidades que luchan por sus territorios, por el agua y la vida.
- Retirar a la policía que está presente en las comunidades donde se intentan imponer proyectos industriales y gubernamentales.
- Atender los problemas de la región Puebla – Tlaxcala desde una visión bio-socio-política e histórica, eliminando así las fronteras artificiales que nos han impuesto entre pueblos y los territorios, las cuencas no reconocen estas fronteras: las cuencas son y en las cuencas somos.
- Sancionar penal y administrativamente la corrupción y omisión de los servidores públicos responsables del despojo y desposesión de espacios públicos.
- Respetar la memoria biocultural de nuestros pueblos, y en particular de los pueblos originarios y equiparables.
Los pueblos y comunidades no estamos dispuestas a seguir siendo zonas de sacrificio, tenemos derecho a la vida, como también lo tienen la flora y fauna silvestre. Para que se hable de justicia socioambiental en la región Puebla y Tlaxcala se requiere, al menos, detener la enfermedad y la muerte por la presencia de toxicidad industrial y eliminar ésta última; que se respeten nuestras decisiones comunitarias; que se ponga al centro el cuidado de la vida de las personas, los pueblos y de la Madre Tierra; que se nos devuelva el derecho a morir de viejas, viejos, y sanos; que las infancias se puedan desarrollar plenamente y sin contaminación; que nuestros pueblos vuelvan a tener la vida y la abundancia que nos fue heredada por nuestras abuelas y nuestros abuelos, para que nosotros y nosotras podamos heredarla, de la misma manera, a nuestras nietas y nuestros nietos. Queremos volver a oler a los zorrillos; ver a las mariposas, acociles, ajolotes y peces en el río; escuchar a las aves en Xochitototla y a los coyotes en la montaña.
Rechazamos que los gobiernos de Puebla y Tlaxcala pretendan imponer su idea de progreso. La crisis socioambiental de nuestro territorio es tan profunda y extensa que lo único que la puede resolver es la organización comunitaria y que el gobierno obedezca el mandato popular.
¡Defender nuestros derechos, nuestros territorios y la vida, es un acto de Dignidad!
Guadalupe Ixcotla, municipio de Chiautempan, Tlaxcala a 22 de agosto de 2026
Atentamente:
Alianza Lagunera por un Ambiente Sano
Artemalli Ocoxal
Asamblea Comunitaria Socioambiental de Tlaxcala
Centro de Economía Social Julián Garcés
Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C.
Colectivo 4 de octubre
Colectivo en Defensa del Territorio de Tlaltelulco
Colectivo Ipomea
Comités en Defensa de los Campos Deportivos de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe.
Coordinadora por un Atoyac con Vida
Frente Ciudadano San Pedro Ecatepec y Comunidades
Grupo Cihuatl
Grupo de Pastoral del Carmen Chiautempan
Grupo de Pastoral de Santa Cruz, Tlaxcala
Hijas de la Matlalcuéyetl
Los Jicotes de Xicohtzinco
Movimiento en Defensa del Agua, la Tierra y la Vida de San José Chiapa, Puebla
Movimiento en Defensa del Parque de la Juventud
Movimiento No al Libramiento Calpulalpan
Mujeres Colibrí Colectiva LesBica Indígena
Raíces Poblanas Defensoras del Territorio
Red Mazatentli
Xihpahtli
