En el marco del Día internacional de los Derechos Humanos, las organizaciones y colectivos firmantes denunciamos que el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros ha profundizado la devastación socioambiental que padece el territorio tlaxcalteca, con graves efectos en la población por políticas de industrialización, urbanización desordenada y turismo depredador. Así es como padecemos las siguientes problemáticas:
- La violación del Acuerdo de Escazú, tratado internacional firmado y ratificado por México, mediante la imposición de proyectos como: la Ciudad Administrativa, la Ciudad de la Juventud, la Ciudad de la Cultura y el Entretenimiento o el libramiento de Calpulalpan. En todos estos proyectos no se han instrumentado mecanismos de participación ciudadana ni procesos de autorización ambiental para la toma de decisiones, revisiones, reexaminaciones o actualizaciones de los proyectos y sus actividades, provocando así impactos graves sobre el ambiente, afectaciones a la salud y el desconocimiento del rol de las personas activistas ambientales y defensoras de derechos humanos, violando el Artículo 7 del Acuerdo. Los proyectos, caracterizados como ciudades, son una franca imposición aspiracionista de estilos de vida que chocan con la ruralidad y bioculturalidad de nuestros pueblos y comunidades, los pilares del tejido social y la conservación de ecosistemas diversos.
- La falta de un proyecto que atienda las causas de la presencia de tóxicos y sus impactos en la salud de la población de la Cuenca del Alto Atoyac (CAA). Durante este año, el gobierno estatal y la Comisión Nacional del Agua han anunciado la realización de diversas acciones para el saneamiento de los ríos Atoyac y Zahuapan, que se limitan a recolectar basura en la ribera de los ríos, plantar árboles y construir plantas de tratamiento de aguas residuales municipales, acciones indiscutiblemente insuficientes por lo expuesto a continuación:
a. Mientras no haya un manejo adecuado de la basura desde su origen y no se tienda su generación con programas como el de Basura Cero, ésta seguirá siendo arrojada a las riberas de los ríos, las barrancas o los terrenos baldíos. De igual forma, la crisis de la basura, cuyo manejo pretende trasladarse a empresas privadas, ha generado graves impactos socioambientales y afectaciones a la salud pública, los cuales se agudizan con los varios incendios que ya se han sucedido a lo largo de su historia reciente y con la práctica social de quema de basura por la falta de recolección oportuna. A la fecha, los tiraderos han llegado a su máxima capacidad o están por hacerlo y el gobierno estatal no ha presentado un modelo público que reduzca la generación de los residuos sólidos urbanos y para el manejo adecuado de los desechos orgánicos que puedan ser utilizados después de ser compostados.
b. Las plantas de tratamiento propuestas no tienen la capacidad de tratar las más de 100 sustancias tóxicas industriales que se han encontrado en los ríos, además de que éstas se encuentran no sólo en el agua, sino también en los suelos y el aire afectando gravemente la salud de quienes habitamos en la CAA.
c. Para lograr bosques sanos se requiere la participación de las comunidades y del diálogo de saberes con especialistas para atender plagas como el gusano descortezador y el muérdago. La vulnerabilidad del ecosistema bosque tiene sus causas en la tala inmoderada e ilegal, especialmente en la Matlalcuéyetl, por ello es prioritario eliminar el proyecto del Ecoparque Tlalli, del lado de Puebla, ya que la montaña es todo un ecosistema y los impactos socioambientales por el ecocidio en la montaña afectarán tanto a Tlaxcala como al estado vecino. Al mismo tiempo denunciamos que, las normativas y jurisdicciones Puebla- Tlaxcala han obstaculizado la protección de los bosques de la Matlalcuéyetl; por lo que urge superar estas trabas para garantizar la participación de los pueblos en su cuidado.
d. La atracción de inversiones en los diferentes corredores y ciudades industriales y la construcción de proyectos como el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar en el municipio de Huamantla, impactará aún más en la calidad de vida de la CAA, reconocida desde el sexenio pasado como una Región de Emergencia Sanitaria y Ambiental. Estos proyectos economicistas tendrán como consecuencia el aumento en las tasas de incidencia, prevalencia y mortalidad de enfermedades como cáncer y daño renal crónico, y otras enfermedades que en nuestro estado presentan números mucho mayores al promedio nacional, tal como se documentó en el Primer informe estratégico Cuenca del Alto Atoyac (Tlaxcala y Puebla): Región de Emergencia Sanitaria y Ambiental; Problemática Socioambiental y recomendaciones para su atención integral por el entonces Conahcyt.
De acuerdo con el informe, la evidencia científica demuestra que esas altas tasas son causadas por la exposición a tóxicos y procesos contaminantes de las industrias asentadas en la región, a las que se suma el uso de agrotóxicos.
La no regulación de las sustancias contaminantes que las industrias desechan al agua, suelo y aire, mantiene la tendencia de aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles generando mayor sufrimiento y muerte a las personas que habitamos en la cuenca, en donde los sistemas de salud no cuentan con la infraestructura ni especialistas para atender de forma universal y digna a las víctimas del crecimiento industrial desregulado.
- Se siguen presentando iniciativas legislativas estatales que no respetan el derecho humano al agua, además de que intentan desconocer la legitimidad de los Comités Comunitarios del Agua, electos por usos y costumbres, y cuya labor ha garantizado la conservación y el acceso del vital líquido como un bien común.
- Los procesos de gentrificación impulsados por el gobierno estatal con inmobiliarias en diferentes puntos del estado están generando en nuestras comunidades y pueblos el cambio de uso del suelo, con el consecuente encarecimiento de la tierra, la comida y la vivienda, y eliminando nuestros paisajes de huertos de traspatio, árboles, animales domésticos y silvestres. La agricultura tradicional, como actividad vital, se ve seriamente desplazada.También se rompe el tejido social comunitario debido a que quienes llegan de otras regiones no se integran a las prácticas tradicionales de las comunidades; se incrementa la inseguridad, pues se desconoce quiénes llegan a vivir o rentar; se eleva el consumo de agua por residencias, en una región donde los mantos acuíferos han disminuido por la actividad industrial, y se aumentan los volúmenes de contaminación por las aguas residuales de las industrias y viviendas que descargan en nuestros ríos y barrancas.
- Procesos de turistificación. Los pueblos denominados mágicos, se convierten en pueblos trágicos por los procesos gentrificadores que responden a demandas externas que encarecen la vida, provocando el desplazamiento de la población local y el fenómeno de turismofobia. Por otra parte, la patrimonialización de los monumentos históricos no consideran la vida en el territorio, por lo que provocan, además de desplazamiento, la transformación del territorio en favor de la población con mayor poder económico y las empresas foráneas. Como ejemplo, tenemos el centro histórico de Tlaxcala, donde las personas artesanas fueron despojadas de un espacio que por décadas les perteneció bajo el argumento de conseguir y preservar el nombramiento del complejo conventual franciscano como un patrimonio de la humanidad que terminó despojando de su historia a la comunidad tlaxcalteca que lo vivía y hoy cursa los días desolado. La transformación del territorio o reterritorialización, que beneficia a la iniciativa privada, está en manos de un gobierno que organiza eventos de “talla internacional” justificando el despojo en nombre de un turismo que sólo aporta a los hoteleros y restauranteros, generando mayor daño por el exceso en las huellas de carbono e hídrica, y por la falta de regulación en el manejo de residuos sólidos urbanos.
Por todo lo anterior exigimos al gobierno del estado de Tlaxcala:
- Reconocer la existencia de las múltiples problemáticas que vivimos en el estado.
- Frenar la política económica basada en el crecimiento industrial, empresarial y el despojo, para poner como centro el cuidado de las y los tlaxcaltecas y cada ser vivo con el que cohabitamos este territorio, es decir, poner al centro los principios Pro Persona y Pro Natura.
- Codiseñar y aplicar políticas públicas de atención integral a la CAA que tome en cuenta las propuestas comunitarias, teniendo como prioridad la regulación de las emisiones industriales tóxicas y la atención digna a las víctimas que han visto dañada su salud. En tanto no ocurra esto, es imperante detener la instalación de más empresas e industrias.
- Aplicar el modelo “Basura Cero” en lugar de la creación del parque de economía circular.
- Implementar una política de cuidado integral de la Matlalcuéyetl con la participación y reconocimiento de los saberes comunitarios y de especialistas en materia social y ambiental.
- Rechazar megaproyectos y frenar la tala inmoderada y clandestina que vulneran la salud de los bosques y que reduce la masa forestal ya disminuida por la presencia del gusano descortezador.
- Impulsar la producción sana de alimentos con procesos agroecológicos que cuide la salud de las personas y de los agroecosistemas.
- Cancelar el proyecto de la Ciudad de la Juventud, y que el presupuesto planeado sirva para su adecuada restauración, conservación y preservación como área natural de convivencia humanidad-ambiente ambiocéntrica.
- Cancelar el Libramiento de Calpulalpan, ya que afectará a las comunidades y a la digna actividad de comerciantes locales -y regionales-; además de amenazar la vida natural, la captación y flujo de agua de lluvia por donde se pretende imponer. Por el contrario, exigimos la ampliación de los 12 km faltantes de la carretera federal (Calpulalpan-Sanctórum).
- Respetar plenamente la legislación nacional e internacional como el Acuerdo de Escazú, que garantizan nuestra participación ciudadana libre e informada.
- Reconocer y respetar la autonomía de los Comités Comunitarios de Agua Potable. El agua es un bien común, pertenece a las comunidades, no a las industrias.
¡No hay justicia social sin justicia ambiental!
Tlaxcala, Tlaxcala a 10 de diciembre de 2025
Organizaciones firmantes: Artemali Ocoxal; Asamblea Socioambiental Comunitaria; Centro de Atención a la Familia Migrante Indígena AC; Centro de Economía Social Julián Garcés A.C.; Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C.; Colectiva Ecofeministlax; Colectiva Medusas Sufragistas; Colectivo de Saneamiento y Restauración de la Malintzi Tlalcuapan; Colectivo en Defensa del Territorio de Tlaltelulco; Coordinadora por un Atoyac con Vida; Equipo promotor del decanato de la Misericordia, Apizaco; Grupo Cíhuatl de Panzacola; Grupo de Pastoral Social de Cristo resucitado, Tlaltepango, San Pablo del Monte; Grupo de Pastoral Social de la Capilla de Nuestra señora de la Paz, Cuautlancingo, Puebla; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de San Antonio de Padua, Acuamanala; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de San Bernardino de Siena, Contla; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de San Juan Apóstol y Evangelista, Huactzinco; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de San Marcos Evangelista, Papalotla de Xicohténcatl; Grupo de pastoral social de la Parroquia de San Mateo Huexoyucan, Panotla; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de San Miguel Arcángel, Tenancingo; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de Santa Inés, Zacatelco; Grupo de Pastoral Social de la Parroquia de Santo Toribio Obispo de Astorga y Comité de Derechos Humanos “Los Jicotes” del municipio de Xicohtzinco; Grupo Pastoral de la parroquia de la Inmaculada Concepción, Apizaco; Grupo Pastoral de la parroquia de San Juan Bautista, Totolac; Grupo Pastoral de la Parroquia de Santa Cruz Tlaxcala; Grupo Pastoral de la parroquia de Señora Santa Ana, Chiautempan; Grupo Pastoral de la parroquia del Carmen, Chiautempan; Hijas de la Matlalcueyétl; Malinalli Espacio Común; Mujeres Colibrí Colectiva LesBIca Indígena; No al Libramiento Calpulalpan; Ojito de Agua; Organizaciones de la Iniciativa Popular contra la Trata de Mujeres y Niñas; Salvemos al Parque de la Juventud; Una Calle para Todxs.
